Una corona de oro en la tumba olvidada de cinco arzobispos de Canterbury

Un equipo de obreros de la construcción se ha topado con las tumbas de cinco arzobispos de Canterbury, del siglo XVII, durante la remodelación del Garden Museum, ubicado en una iglesia desacralizada perteneciente a una antigua parroquia medieval, junto al Palacio de Lambeth, residencia oficial del arzobispo de Canterbury en Londres.  El arzobispo de Canterbury es el primer obispo y autoridad principal de la Iglesia de Inglaterra, cabeza simbólica de la Comunión Anglicana a nivel mundial, así como el obispo diocesano de la diócesis de Canterbury.

El año pasado, durante la remodelación del Garden Museum, el equipo de obreros de la construcción hizo un descubrimiento increíble en el lugar, encontrando treinta ataúdes de plomo, ocultos bajo tierra durante siglos. Al estudiarlos con detenimiento, se hallaron placas metálicas con los nombres de cinco ex arzobispos de Canterbury, que se remontan hasta principios del siglo XVII. Los jefes de obras Karl Patten y Craig Dick descubrieron los ataúdes accidentalmente cuando el antiguo coro de Santa María de Lambeth estaba siendo transformado en un centro de exposiciones. Utilizando un teléfono móvil fijado a un soporte para filmar un tramo de escaleras que llevaba hasta una bóveda oculta, Patten y Dick pudieron ver los ataúdes dispuestos los unos sobre los otros, además de una mitra arzobispal. Karl Patten declaraba a BBC News que: “Hemos descubierto numerosos ataúdes – y sobre uno de ellos había una corona de oro.”

Dos de los ataúdes portaban placas identificativas con los nombres de Richard Bancroft, quien desempeñó el cargo de arzobispo entre los años 1604 y 1610, y John Moore, arzobispo entre 1783 y 1805. Además, la esposa de Moore, Catherine Moore, también dispone de su propia placa sobre su ataúd.  Llegados a este punto, resulta importante recordar que Richard Bancroft fue el supervisor principal de la publicación de una importante traducción de la Biblia al inglés, conocida como “Biblia del rey Jacobo” y publicada por primera vez en 1611.

Gracias a la placa de su ataúd también fue identificado John Bettesworth (1677-1751), un hombre que ocupaba el cargo de Deán de los Arcos, juez principal del tribunal eclesiástico del arzobispo de Canterbury.

Según Harry Mount, periodista del Sunday Telegraph y primera persona no involucrada directamente en el descubrimiento que tuvo acceso al mismo, los registros de Santa María en Lambeth indican que otros tres arzobispos de Canterbury están probablemente también enterrados en la bóveda secreta: Thomas Tenison, arzobispo entre 1695 y 1715, Matthew Hutton, arzobispo entre 1757 y 1758 y Frederick Cornwallis, que ejerció como arzobispo desde 1768 hasta 1783. De un sexto arzobispo (1758-1768), llamado Thomas Secker, se conservan sus vísceras en el cementerio de la iglesia, dentro de una urna metálica. “Fue increíble ver los ataúdes. En este trabajo nos hemos topado con un montón de huesos. Pero supimos que esta vez era diferente cuando vimos la corona arzobispal,” explicaba un emocionado Patten al Sunday Telegraph.

El Director del Garden Museum, Christopher Woodward, ha confesado que cuando recibió la llamada de los constructores lo que primero le preocupó es que hubiera algún problema en el proyecto, sin llegar a imaginar que se hubiera producido tan importante descubrimiento: “No sabía qué esperarme”, comentaba Woodward al Sunday Telegraph , añadiendo a continuación que “sabía que en el cementerio de la iglesia había enterrados 20.000 cadáveres. Pero pensaba que las tumbas habían sido retiradas de la nave principal y las naves laterales, y que las bóvedas bajo la iglesia habían sido rellenadas con tierra.”

Sin embargo, las buenas noticias le hicieron muy feliz: “Vaya, se trata de una corona, la mitra de un arzobispo, brillando en la oscuridad,” comentaba Woodward en declaraciones recogidas por BBC News, sugiriendo además que existen muchos más datos y circunstancias que desconocemos acerca de la historia de esta iglesia:

“Aún no sabemos quién más hay ahí abajo. Esta iglesia tenía dos funciones: era la iglesia parroquial de Lambeth, este pequeño pueblo junto al río… pero también era una especie de anexo al Palacio de Lambeth. A lo largo de los siglos, un número importante de familias arzobispales y los propios arzobispos eligieron rendir culto y ser enterrados aquí.”

Desacralizada a principios de los años setenta del pasado siglo, Santa María en Lambeth iba camino de la ruina hasta convertirse en el Garden Museum. En octubre del año 2015, el museo se mantuvo cerrado durante casi año y medio para llevar a cabo un proyecto de remodelación con un presupuesto de 8,8 millones de euros, y está previsto que vuelva a abrir sus puertas el próximo mes de mayo.

http://www.telegraph.co.uk/men/thinking-man/remains-five-missing-archbishops-canterbury-found-accident/

Sobre nosotros Félix Ruiz

Trabajador Social de formación y apasionado de las temáticas relacionadas con el misterio desde siempre. Redactor de noticias, escritor novel, lector compulsivo y buscador incansable de preguntas que compartir con todo aquel que sea curioso y quiera saber más.

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